Cómo cuidar y conservar una urna de cerámica
Una urna de cerámica hecha a mano no es un objeto cualquiera. Contiene algo muy valioso. Merece un cuidado delicado y esmerado. Con los cuidados adecuados, conservará su belleza durante generaciones. Sin embargo, la mayoría de las urnas requieren poco o ningún mantenimiento. Si, aun así, quieres limpiarla, asegúrate de hacerlo de la forma correcta.
Por qué la cerámica merece un cuidado especial
Cada urna de Artemis moldea a mano con arcilla de alta calidad y se cuece a temperaturas que hacen que el material sea duradero y resistente. Sin embargo, la cerámica —al igual que todo lo que se ha fabricado con esmero— no es infalible. Los objetos afilados, los productos de limpieza químicos o las condiciones de almacenamiento húmedas pueden dañar la superficie y el acabado. Por lo tanto, manéjela con cuidado. Afortunadamente, una urna de cerámica requiere poco mantenimiento. Lo que sí haga marcará la diferencia.
Limpieza: tranquila y sencilla
El polvo siempre se acumula, incluso en las urnas. Limpiar el polvo con regularidad es la forma más sencilla de mantener tu urna limpia y en buen estado.
Limpiar el polvo a diario o semanalmente
Utiliza un paño suave y seco o un pincel limpio para limpiar la superficie con cuidado. Sigue con movimientos suaves el contorno de la urna.
Limpieza más profunda
- Utiliza un paño ligeramente humedecido solo con agua tibia.
- Escurre bien el paño antes de usarlo.
- Frota suavemente la superficie. Evita frotar con fuerza o ejercer presión sobre la superficie o la tapa.
- A continuación, sécala con un paño limpio y suave o deja que la urna se seque al aire antes de volver a colocarla en su sitio.
Atención
¿La urna tiene un acabado mate o sin esmaltar? En ese caso, hay que tener especial cuidado con la humedad. Las urnas de engobe son porosas y pueden presentar marcas de humedad si permanecen mojadas durante demasiado tiempo.
¿Qué se debe y qué no se debe usar?
Sí, úsalo
- Un paño suave y seco
- Un paño húmedo (no mojado)
- Pincel suave para detalles
- Agua tibia y limpia
No utilizar nunca
- Esponja abrasiva o productos abrasivos
- Sprays de limpieza para el hogar
- Alcohol, lejía, amoniaco o acetona
- Sumergir en agua
Conservación: el entorno adecuado
Elige un lugar estable y seco
Evita los lugares en los que la urna quede expuesta a grandes variaciones de temperatura y humedad. Lo ideal es un armario, una estantería o una vitrina fijos a temperatura ambiente.
Protege contra las caídas
La cerámica es resistente, pero se rompe con facilidad si se cae. Asegúrate de que la urna esté bien estable, preferiblemente no en el borde de un estante o un armario. Por eso, al comprar una urna, siempre te proporcionamos unas almohadillas antideslizantes para pegarlas en la parte inferior de la urna.
Mantener el esmalte y el brillo
Las urnas esmaltadas son fáciles de cuidar. Sin embargo, la exposición prolongada a la luz solar directa puede hacer que el color se desvanezca, sobre todo en el caso de los tonos más intensos o profundos. Colocarlas en un lugar protegido del sol intenso permite mantener el color intacto durante más tiempo.
¿Tienes alguna pregunta? ¡Ponte en contacto con nosotros!
Si tiene alguna pregunta sobre el mantenimiento de su urna, no dude en llamarnos al +32 476 31 75 60 o enviarnos un correo electrónico. Estaremos encantados de ayudarle.